
La calidad se define como el conjunto de propiedades inherentes a una cosa que permite caracterizarla y valorarla con respecto a las restantes de su especie.
El aceite de oliva tiene un conjunto de propiedades comunes a todos los aceites de oliva y esto no ofrece motivo para la discrepancia. Donde aparece la discrepancia es en la forma de caracterizar y valorar las propiedades que determinan la calidad del aceite. A nivel normativo se determinó que la calidad del aceite, a grandes rasgos, se valora en función de la acidez, el índice de polifenoles, k270/k232 y las ceras (pulse aquí)para acceder a los parámetros oficiales por categoría de aceite). Otros aspectos cualitativos de difícil medición, como el sabor, deben valorarse con la "opinión" de consenso de una serie de expertos en la materia: el panel de cata. Esta forma de valoración es bastante subjetiva, pero hasta la fecha no se ha encontrado un método mejor. Únicamente pondremos a la venta aceites de oliva de categoría VIRGEN o VIRGEN EXTRA.
Nuestra misión nos empuja a buscar el aceite de oliva menos alterado posible, tanto por la forma de cultivar los olivos, como en el proceso de extracción y envasado del aceite. Las aceitunas de nuestra parcela crecen en el olivo sin sufrir ningún tipo de tratamiento. No regamos los olivos. No labramos el suelo en el que crecen. Realizamos una suave poda anual. Para evitar la competencia por el agua del suelo, trituramos la flora natural al final de la primavera. La recolección de la aceituna se realiza cuando tienen un buen estado de maduración y se molturan inmediatamente en una almazara sin mezclar con aceitunas de otras explotaciones.